Observar y comprender la naturaleza es de sabios. Y precisamente este es el principio de los vinos biodinámicos, una tipología de vino que esconde detrás toda una filosofía entorno a la sostenibilidad y la ciencia.
Si quieres conocerlos un poco mejor, sigue leyendo. Te contamos qué son los vinos biodinámicos, cómo se producen y porqué se están convirtiendo en una opción cada vez más popular.
¿Qué son los vinos biodinámicos?
Los vinos biodinámicos son aquellos que se producen siguiendo los principios de la agricultura biodinámica, filosofía desarrollada por el pensador austriaco Rudolf Steiner en la década de los años 20.
Esta corriente de pensamiento entiende la viña como un ecosistema vivo, en el que cada elemento –suelo, plantas, animales y el ser humano– está interconectado. Por lo que la biodinámica va más allá de lo ecológico, pues no solo se enfoca en el cultivo sin químicos o pesticidas, sino que también se basa en un enfoque que incluye el uso de preparados naturales, gestión de ciclos lunares y una gran atención al equilibrio del entorno natural.
La clave de estos vinos se encuentra en que todo el proceso de viticultura y vinificación respeta los ciclos de la naturaleza y la armonía del ecosistema. Por tanto, se consideran vinos que expresan fielmente el “terroir”, término francés que hace referencia al conjunto de factores ambientales y culturales que influyen en el carácter final del vino.
Para asegurar que un vino es realmente biodinámico, existe una certificación oficial llamada Demeter, la cual garantiza que el productor sigue los estrictos principios biodinámicos tanto en el viñedo como en la bodega. Esta certificación es reconocida internacionalmente y es un sello de garantía para los consumidores.
Los principios de la agricultura biodinámica
La agricultura biodinámica se basa esencialmente en tres pilares.
Uso de preparados biodinámicos
Los agricultores biodinámicos emplean preparados naturales para nutrir las plantas y enriquecer el suelo. Estos preparados se elaboran con compost, plantas medicinales y estiércol, y se aplican en dosis pequeñas siguiendo calendarios específicos. Los más conocidos son el “preparado 500” (hecho con estiércol de vaca fermentado) y el “preparado 501” (hecho con polvo de cuarzo). Ambos se usan para mejorar la fertilidad del suelo y la salud de las plantas.
Ciclos astronómicos
En la biodinámica, se presta especial atención a los ciclos lunares y planetarios para determinar el mejor momento para sembrar, podar, cosechar e incluso embotellar el vino. Se cree que estos ciclos influyen en la salud y el desarrollo de las plantas, y los productores biodinámicos siguen un calendario astronómico que divide las actividades en días ideales para trabajar la raíz, la flor, la hoja y el fruto de la planta.
Autocontención del ecosistema
En la agricultura biodinámica, la viña se trata como un organismo autosuficiente. Esto significa que los recursos utilizados deben provenir, en la medida de lo posible, de la propia finca. Se promueve la biodiversidad, se crían animales que aportan fertilizantes naturales, y se fomenta un equilibrio natural que reduce la necesidad de intervención externa.
¿Cómo se producen los vinos biodinámicos?
El proceso de elaboración de los vinos biodinámicos sigue los mismos pasos básicos que cualquier otro vino (cosecha, fermentación, envejecimiento, embotellado), pero con algunas diferencias relacionadas con el uso de métodos biodinámicos.
- Cuidado de la viña. En los viñedos biodinámicos no se utilizan pesticidas, herbicidas ni fertilizantes químicos. Los viticultores recurren a preparados biodinámicos y técnicas naturales, como el uso de cubiertas vegetales para mantener la fertilidad del suelo y controlar las plagas de forma natural.
- Vendimia. La cosecha de las uvas en los viñedos biodinámicos se realiza siguiendo los ciclos lunares. Ya que, los agricultores creen que la posición de la luna y los planetas puede influir en la calidad y el rendimiento de las uvas.
- Fermentación y vinificación. Durante la vinificación, los productores biodinámicos minimizan el uso de productos químicos y aditivos.
- Envejecimiento y embotellado. Algunos productores biodinámicos también utilizan ciclos lunares y planetarios para determinar el mejor momento para trasegar o embotellar el vino. Además, suelen evitar el uso de sulfitos (un conservante común en los vinos) o lo limitan al mínimo necesario.
Conclusión
Los vinos biodinámicos representan un enfoque respetuoso hacia la viticultura, en el que la clave es el equilibrio natural.
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